Corvera, Julián

De la Rica y Domínguez Millán dan noticia de este autor que en 1923 publicó en Cuenca «un desconcertante y ambicioso libro, Mis ocios, en cuyo prólogo se extiende para justificar su empeño. El libro es una mezcla de grandilocuencias y bromas, temas curiosos y sorprendentes, cosido todo él por la rara unidad de un sueño»