Alcázar y Arriaza, Jacinto

Huete, comienzos del siglo XVII / Madrid 08-01-1667

Economista, cuya única obra conocida, Medios políticos para el remedio único y universal de España, librados de la execución de su práctica (1646) fue elogiada por Colmeiro y en la que defiende la teoría de la contribución única como sistema tributario racional y beneficioso al bien público. Familiar del Santo Oficio, desempeñó cargos de cierta importancia en la administración del Estado, básicamente en Hacienda, lo que le llevó a residir once años en Galicia donde fue designado Procurador general y defensor de los pobres de ese territorio del que tuvo que salir precipitadamente al encontrar oposición en varios sectores poderosos, y otros ocho encargándose del sistema recaudatorio, dedicación en la que asimiló la experiencia práctica que llevaría luego a la teoría desarrollada en su libro, profundamente crítico con las abundantes exenciones tributarias otorgadas a diversos colectivos del país, como el clero o la nobleza. Sus teorías se orientan claramente hacia el arbitrismo (aunque él mismo reniega de esa atribución:

“jamás fui arbitrista, ni de arbitrio se dé nombre a este memorial, remedio sí, para extinguir los que han destruido esta Corona”), es decir, la atribución al rey de una capacidad total para dirigir los asuntos económicos e imponer tributos para cumplir los objetivos de bienestar nacional, por encima de intereses personales o grupales. Desde este punto de vista, Alcázar analiza con sentido crítico la decadencia del país que atribuye justamente a la existencia de un sistema tributario desordenado e injusto, atendiendo a la existencia de numerosos grupos exentos de tributar y ello teniendo en cuenta la gravedad de la Hacienda Pública, condicionada por las múltiples empresas militares que se mantenían en el exterior y que era preciso financiar. De su obra fundamental, ya citada, hay ediciones simultáneas en 1646, en Madrid por Diego Díaz de la Carrera y Francisco García Arroyo y en Córdoba por Salvador de Cea Tesa. Por esos años, aunque sin concretar la fecha exacta, escribió también diversos memoriales coincidentes con esa mentalidad y que se conservan en la Biblioteca Nacional: Nueva declaración de un medio universal que para extinguir los tributos impuestos en Castilla se dio el año 1646; Resumen de un memorial escrito por Jacinto de Alcázar Arriaga, familiar del Santo Oficio, en orden a la conservación de esta Monarquía y remedio de los daños que padecen la Real Hacienda y vassallos y otros dos dirigidos al rey en el que insiste en sus remedios “para extinguir los que han destruido esta Corona”, pero además pide alguna compensación por sus trabajos, ya que, dice, vivía en situación de pobreza, con su madre, mujer y tres hijas solteras (1652).

Bibliografía

            Hilario Priego / José Antonio Silva, Diccionario de personajes conquenses. Cuenca, 2020; Diputación Provincial, pp. 25-26.

            J.L. Sureda Carrión, “Las doctrinas fiscales de Jacinto de Alcázar y Francisco Centani”; Anales de Economía, vol. VI, nº 24 (octubre-diciembre 1946), pp. 379-401.