LA CUENCA NAZARENA HASTA EL SIGLO XX

Antonio Pérez Valero

Cuenca, 2011. Diputación Provincial, 243 pp.

            A la abundante, y en ocasiones confusa, bibliografía generada en los últimos años sobre la Semana Santa de Cuenca viene muy bien un libro como este, en que sin especiales florituras literarias y, sobre todo, sin esa apasionada demostración de seudomisticismo religioso tan abundante en otros, se hace un seguimiento riguroso, cronológico, por lo que ha sido el devenir de esta singular celebración que entre el ritual ceremonioso y la explosión festiva toma carta de naturaleza una vez al año, al amparo de la primavera.

            Durante un largo periodo de tiempo, la Semana Santa de Cuenca ha ido creciendo en aceptación popular, difusión hacia el exterior y conocimiento, con el que se ha querido ir cubriendo, como a parches, la casi total ignorancia con que la celebración llegó a nuestro siglo, momento en el que realmente (a partir de los años 10, a impulsos de personalidades como Mariano Catalina o José Cobo) comienza a formularse la definición organizativa que alcanza su definitivo y ciertamente poderoso impulso no con la Dictadura franquista, como podría creerse, en el habitual afán de simplificar las cosas, sino al amparo de la democracia. Es a partir de los años 70 del siglo XX cuando la celebración, sin duda la más peculiar de Cuenca, alcanza su estallido definitivo y también la consolidación de sus estructuras.

            Pero este periodo queda fuera del que Antonio Pérez Valero se ha propuesto estudiar en este libro. Lo ha hecho conscientemente porque, como explica, a partir del último medio siglo la documentación nazarena es perfectamente conocida y asequible para cualquiera que desee investigar sobre ella. El problema reside (y ya lo hemos insinuado) en el periodo anterior, en el que los datos son confusos, entremezclados, coexistiendo con la leyenda o las transmisiones orales, no siempre fiables. A desbrozar la materia se ha dedicado el autor consultando los archivos generales, los de las hermandades y, sobre todo, siguiendo fielmente el relato periodístico a partir del momento en que la información escrita toma asiento en la ciudad.

            El relato, que sigue un orden estrictamente cronológico, va cubriendo de manera detallada las diversas etapas del proceso de crecimiento y consolidación de las cofradías conquenses, con apoyo siempre en las referencias documentales que permiten atestiguar y afianzar cada una de las afirmaciones con lo que se ayuda sobremanera a clarificar un asunto envuelto en muchas ocasiones en las turbias nebulosas de lo indeciso.

            La Semana Santa de Cuenca es, obviamente, un fenómeno social de evidente importancia, en cuanto que moviliza a miles de ciudadanos y no solo durante la fecha cumbre, sino a lo largo de todo el año en que la vida de las hermandades se mantiene con cierta actividad pero que también ha conseguido, en los últimos tiempos, una notable incidencia hacia el exterior, fortaleciendo así el conocimiento que se tiene de la ciudad. Es evidente que este libro ocupa un papel ciertamente importante para el mejor conocimiento de cuanto tiene que ver con la Semana Santa de Cuenca.