AZABAL MOLINA, Teófilo

Fuentelespino de Haro, 08-09-1893 / Jerez de la Frontera, 29-08-1936

Fuentelespino de Haro, 08-09-1893 / Jerez de la Frontera, 29-08-1936

Maestro nacional que empezó a desarrollar su actividad docente en la Escuela del Hospicio, en Madrid (1915), de donde pasó ese mismo año a una sección del Juan de Austria y al año siguiente a la sección graduada de la Plaza del Dos de Mayo, mostrando muy pronto claras inclinaciones de una voluntad a la vez reformista en materia educativa y política: en 1917 firmó un documento, junto con gran número de docentes, pidiendo la amnistía para un considerable grupo de presos políticos de tendencia izquierdista. En esos años solicitó en varias ocasiones una pensión de la JAE para viajar al extranjero, pero no la obtuvo. En 1925 se trasladó a Jerez de la Frontera y en esa ciudad andaluza desarrollaría el resto de su actividad, tras ganar en 1929 por oposición la dirección de la Escuela Graduada número 1 “Carmen Benítez”. Al proclamarse la República fue seleccionado como maestro-inspector (1932) y un año después, pensionado por la JAE, viajó a varios países europeos (Bélgica, Francia, Holanda, Suiza) para estudiar las técnicas de organización de instituciones escolares. Mientras, mantenía su actividad política y social a través de la Agrupación Socialista y la UGT con actitudes claramente reivindicativas por lo que fue encarcelado en 1934, acusado de haber publicado ciertos artículos que se consideraron molestos para el sistema. Al estallido de la guerra civil fue encarcelado y fusilado, a partir de las acusaciones presentadas por el párroco Francisco Corona.

Luis Bello en su Viaje por las escuelas de Andalucía, que realizó durante los años de la dictadura de Primo de Rivera, nos deja un testimonio muy lúcido sobre la labor escolar de este maestro conquense; “He visto también el Grupo Escolar Carmen Benítez, fundación de esta benemérita señora, con un buen director: don Teófilo Azabal; edificio amplio, magnífico, pero desamparado, sin portero, sin ordenanza: Los mismos maestros han de servir los veinte almuerzos que sufraga una suscripción particular, y ellos o los niños han de abrir la puerta si alguien llama. Me habían dicho que concurrían a estas escuelas graduadas muchos niños de familias pobres, y otros que habían sido ya desahuciados o preteridos por la enseñanza particular. En general, el mismo caso de Cádiz. Las madres empiezan por advertirlo: «Don Teófilo: A ver si me enseñan ustedes pronto al niño a leer y a escribir, porque ya le esperan en el colegio». Función auxiliar, difícil de comprender en una graduada, si no supiéramos la absoluta indefensión en que se la deja, sin recursos, sin material, sin el apoyo necesario para realizar labor estimable”.

En Jerez de la Frontera, una calle lleva su nombre; la iniciativa fue promovida por un grupo de antiguos alumnos que recordaban así la labor educativa realizada en la ciudad.

Referencias: Varios: Educación, Ciencia y Cultura en España: auge y colapso (1907-1940). Ciudad Real, 2012; Almud, pp. 93-96 / José García Cabrera, “La caza del maestro: en el 83 aniversario del asesinato de Teófilo Azabal”, La Voz del Sur, Jerez de la Frontera, 18-07-2020.