OCAÑA PEÑA, Julián

Tarancón, 17-08-1914 / Madrid, 26-11-1994

Religioso salesiano, destacado impulsor de la Formación Profesional en España, doctor honoris causa por la Universidad Pontificia de Roma (1986). Su interés por la vida religiosa se le despertó de niño, cuando era monaguillo en el convento de franciscanos capuchinos, antes de la guerra civil. Cuando en 1924 se inauguró el Hospital de Santa Emilia, donación del doctor Lozano, él estuvo presente en la ceremonia y los sacerdotes de la parroquia le encargaron que fuera acólito de dicho hospital, que contaba con capellán propio y estaba cerca de su domicilio. Dos años después tuvo la oportunidad de conocer a varios sacerdotes salesianos, que le animaron a hacer el Bachillerato en el colegio de la orden en Carabanchel y ya quedó ligado permanente a esta congregación. Estudió en el seminario de la Orden Salesiana en Astudillo (Palencia). Durante el curso 1930-31 prepara el noviciado y en el siguiente profesa en la orden salesiana realizando los estudios de Magisterio y Filosofía, incluidas tres años de prácticas en los colegios de la orden en La Coruña, Madrid y Salamanca. Esta acción queda interrumpida durante la guerra civil, en que los estudiantes son dispersados. Julián Ocaña busca refugio en Tarancón, donde se incorpora a la imprenta familiar que regentaba su cuñado Francisco López Antona, la histórica “imprenta Antona», que ha sobrevivido hasta hace pocos años.

Movilizado con su quinta, en el año 1937, se incorporó al ejército republicano en el servicio de transmisiones de la 16 División que luchaba en los estertores de la batalla del Jarama. En sus ratos libres se dedicaba a dar clase a los soldados analfabetos, lo que le valió ser destinado a las “Milicias Culturales”, como maestro auxiliar del ejército republicano. Participó en la batalla del Ebro y la consiguiente huida de los supervivientes en dirección a la frontera francesa, siendo hecho prisionero y readaptado a las tropas nacionalistas, con destino al cuerpo castrense, aunque aún no era sacerdote.

Terminada la guerra civil finaliza sus estudios de teología y se ordena de presbítero en Madrid  el día 30 de mayo de 1942, celebrando su primera misa en Tarancón el 3 de junio del mismo año. Al año siguiente fue nombrado director del seminario de Astudillo y tres años más tarde director del colegio salesiano “María Auxiliadora”, de Salamanca. Delegado de la Federación de Amigos de la Enseñanza (FAE) por ese distrito universitario y miembro de la Sociedad Española de Pedagogía, del Consejo Superior de Investigaciones Científicas, en 1953 se traslada a Madrid como rector de la Institución Sindical “Virgen de la Paloma”, cuyo prestigio como centro especializado en Formación Profesional contribuyó a enriquecer de manera notable durante los seis años que permaneció en el puesto.

Profesor, conferenciante y escritor, fue uno de los máximos impulsores de la Formación Profesional en España. Fue director técnico del secretariado nacional de formación profesional de la Iglesia, entre 1959 y 1975 y más tarde inspector general de formación profesional de la Iglesia. En 1958 fue nombrado Consejero Nacional de Educación y dentro del Consejo, Secretario de la sección cuarta, dedicada a la Formación Profesional y Técnica, Asuntos Internacionales y Enseñanza Artística, cargo en el que permanecerá hasta 1975.

Aficionado a la escritura, sintió la llamada de la poesía que concretó en el libro de poemas Como el agua (1991), donde fluye una vena poética que se orienta sobre todo hacia la vertiente religiosa. Durante toda su vida estuvo ligado a Tarancón, donde pronunció pregones y conferencias y a la que visitó de forma constante. Por ello, el acto del sepelio, en el cementerio taranconero, constituyó un multitudinario último homenaje a la figura del padre Ocaña. En 1959, su ciudad natal le dedicó una calle, precisamente la misma en la que nació, en el barrio de San Roque y que hasta ese momento se llamaba simplemente Calle Nueva. Antes el  gobierno le distinguió con la encomienda de Alfonso X el Sabio y su ciudad natal le concedió el título de Hijo predilecto de Tarancón.

Referencias: Antología de poetas taranconeros. Tarancón, 1997; Ayuntamiento de Tarancón, pp. 159-168.