Pazo de Quintans, parroquia de Isorna, La Coruña, 1370 / Santiago de Compostela, 09-02-1448
Vigésimo octavo obispo de Cuenca (1417-1445). Antes lo fue de Mondoñedo, desde 1400 hasta 1414 y de León, desde 1415 a 1417, fecha esta última en la que accedió a la sede conquense. Había nacido en el seno de una familia de clase media acomodada, sobrino de un obispo de Mondoñedo. Estudió Derecho Canónico en Salamanca, donde se licenció en 1399. Antes, en 1392, ya había conseguido una prebenda en el cabildo de la catedral de Santiago. Oidor de la Audiencia Real en seguida llegó a ocupar la diócesis de Mondoñedo (1400), aunque pronto comenzó a relacionarse con la corte, en la que mantuvo muy estrechas relaciones: a la muerte de Enrique III (1406) pasó a formar parte del círculo de Catalina de Lancaster acompañó a la infanta María cuando viajó a Valencia para contraer matrimonio con el príncipe Alfonso, hijo del rey Fernando de Aragón (1415) y ese mismo año fue nombrado obispo de León, diócesis en la que apenas estuvo dos años, pues en seguida fue nombrado para Cuenca (1417) donde encontró algunas reticencias en el seno del cabildo catedralicio; asistió a la sesión de Cortes de 1419; el papa Martin V lo envió como embajador en una misión consideraba muy fructífera al defender y conseguir la precedencia castellana sobre los ingleses (1421); consiguió el reconocimiento de la infanta Catalina como heredera del trono (1423), en un acto en que se le menciona como consejero real; bautizó en Valladolid al príncipe que habría de ser Enrique IV (1425); acompañó a la infanta Leonor a Portugal para contraer matrimonio con el príncipe Duarte (1425); y al concilio de Basilea (1431), donde fue el miembro de mayor jerarquía por lo que era el encargado de hablar en nombre de Castilla, etc. Finalmente, en 1445 fue nombrado arzobispo de Santiago de Compostela, siendo enterrado en esa catedral, en la capilla del Espíritu Santo
En esos años aparece siempre en el grupo que defiende la autoridad del rey frente a sus primos, los infantes de Aragón, lo que le sitúa en el grupo del condestable Álvaro de Luna. Además de su reflejo en las ceremonias en las que participó, también influyó en su presencia en algunos momentos de especial peso en esa lucha: participación en el perdón general de 1427, entrada en la Corte junto a Álvaro de Luna en 1428 y otras misiones políticas y diplomáticas.
De su estancia en la diócesis de Cuenca no hay ninguna noticia de especial relevancia.
Referencias: Mateo López, Memorias históricas de Cuenca y su obispado. Edición de Ángel González Palencia. I) Cuenca, 1949, p. 227 / Rodrigo de Luz Lamarca, Diccionario Biográfico Español, Real Academia de la Historia / Trifón Muñoz y Soliva, Noticias de todos los señores obispos que han regido la diócesis de Cuenca. Cuenca,1860; pp. 139-141.
