La Peraleja, 1848 / Lima, Perú, 1928
Miembro de la Compañía de Jesús, hizo los estudios y el noviciado en el exilio de Poyanne (Francia), cuando la Orden se encontraba expulsada de España, pasando luego a enseñar Fisica, Química e Historia Natural en el seminario-colegio de San Juan de Puerto Rico, de donde regresó a Poyanne para estudiar Teología. Pudo volver a España, con el resto de la orden y se vinculó al convento de Murcia, del que pasó al colegio de Chamartín como prefecto de disciplina y profesor de Historia Natural, labor que continuó en el colegio de El Puerto de Santa María, como rector. Destinado a América, fue vicesuperior en Perú y Bolivia y rector del colegio La Inmaculada, en la capital limeña que él mismo construyó junto con el templo contiguo de Santo Toribio de Mogrevejo. El colegio había sido fundado en 1878, ocupando diversos locales en distintas calles de la ciudad hasta que en 1894 pudo conseguir establecerlo en su ubicación definitiva. De allí el padre del Olmo pasó al colegio de San José, de Arequipa, donde con la ayuda de unos compañeros jesuitas alquiló una casa en la plaza de Santa Marta, en 1898, para pasar dos años después al local definitivo, labor que continuó en el colegio de San Gabriel, en Quito. Tras esta estancia americana, volvió por poco tiempo a España como superior de la casa de escritores en Madrid y rector del colegio jesuita en Málaga. Regresó a América en 1913 para ser superior de las misiones de la orden en Quito y Lima, tareas en la que produjo una considerable influencia en la sociedad limeña, destacando domo confesor y director espiritual. Sus biógrafos contemporáneos le califican como una de las personalidades más notables de la Compañía en tierras americanas.
Referencias: Hilario Priego / José Antonio Silva, Diccionario de personajes conquenses. Cuenca, 2021; Diputación Provincial, p. 408
