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Editorial Olcades

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Diccionario de escritores


Miguel CAJA DE LERUELA

Miguel CAJA DE LERUELA

Palomera, 1562 / ¿Madrid? 1631

Miembro de una familia con amplias ramas en la Serranía de Cuenca, fue uno de los primeros ocho alumnos que ingresaron en el Seminario de Cuenca, instalado entonces en el colegio de Santa Catalina. Debió iniciar su actividad pública hacia el año 1600, como abogado y juez, pasando a desempeñar el puesto de alcalde mayor entregador de la Mesta entre 1623 y 1625. Fruto de esta experiencia fue su destacado convencimiento en la importancia de la ganadería y la necesidad de prestarle protección oficial, como medida imprescindible para remediar el avanzado deterioro de la economía nacional. Fiscal en Nápoles durante la visita de inspección que hizo a aquel territorio el enviado real Francisco Antonio Alarcón, no se conoce ninguna otra dedicación posterior. El pensamiento de Caja de Leruela y su preocupación intelectual estuvo orientada hacia una sola dirección, que se encuentra explícita en el título de su primer trabajo publicado: Discurso sobre la principal causa y reparo de la necesidad común, carestía general y despoblación de estos Reynos (Madrid, 1627), que completó y desarrolló en la que habría de ser su obra definitiva, Restauración de la abundancia antigua de España (Nápoles, 1631) que sabemos fue redactada en el año 1627, con el objetivo de preparar un documento que debería ser elevado a las Cortes y que, en la práctica, se transformó en un ensayo cuya filosofía gira esencialmente en torno a la ganadería, con una apasionada defensa de la Mesta. En efecto, a juicio del autor, entre las causas de la decadencia económica de España “la principal de donde se origina es la falta de ganados, mayores y menores, señaladamente de los estantes, nervio substancial del utilísimo gremio de labradores, sobre quien se funda la pesadumbre de la máquina civil, cuya ruina se ha llevado tras si la abundancia, y arrastrado todo el comercio, encarecido todas las cosas y mucho más la inmediatas a su dependencia, carnes, lanas, corambres, bueyes, ovejas, cabras y las demás especies de ganados”. No elude el autor un cierto espíritu bucólico y pastorial, al encomiar la vida alegre y agradable del pastoreo, donde abundan músicas, canciones y bailes, junto con numerosos juegos honestos y divertidos. Aunque el tema ganadero es el hilo conductor de la obra, no escatima Caja de Leruela el adentrarse en otros terrenos de la economía, incluyendo una severa crítica al funcionamiento del comercio con América, que no había servido de manera efectiva para incrementar la riqueza del país generando, en cambio, un notable gasto que había contribuido al deterioro nacional, propugnando un retorno a la mejor explotación de los recursos interiores, abandonando los utópicos sueños coloniales. Es curioso señalar que, entre otras cuestiones, el autor señala, al referirse a la despoblación de los campos, la conveniencia de disminuir el número de religiosos en conventos, haciéndolos salir para trabajar en la agricultura, en lo que viene a ser un adelanto de la teoría que dos siglos más tarde impulsará el proceso desamortizador además de añorar la eficacia y buen trabajo efectuado por los moriscos, señalando así el error producido con la expulsión de esta minoría. La obra de Caja de Leruela fue reeditada varias veces.

 

Bibliografía

Joaquín Calvo García: “Economía y Literatura en la obra de un conquense olvidado, Miguel Caxa de Leruela”. Revista Cuenca, núm. 29, primer semestre 1987, págs. 53-58.

Mateo López, Memorias históricas de Cuenca y su Obispado. Cuenca, 1949, II, p. 176

Hilario Priego / José Antonio Silva, Diccionario de personajes conquenses. Cuenca, 2002; Diputación provincial, pp. 97-99. 

Julián Zarco Cuevas, El licenciado Miguel Caja de Leruela y las causas de la decadencia de España. San Lorenzo de El Escorial, 1934.