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Editorial Olcades

Editorial Olcades: el portal de las letras en Cuenca

TALAYUELAS: LA LAGUNA GRANDE DE TALAYUELAS

TALAYUELAS -
 

 

            Hacia el sector nordeste de la provincia, allá donde Cuenca se orienta hacia tierras levantinas, la Laguna de Talayuelas forma un enclave realmente singular, un golpe de belleza y encanto en el corazón de un abrupto paraje serrano, donde surge este pequeño rincón (apenas 30 hectáreas), señalado con preferente atención por las aves que la han elegido para su descanso en el habitual trasiego anual.

            Talayuelas es un pueblo moderno, en el que la evolución urbanística ha sustituido las antiguas construcciones populares por una edificación contemporánea, envuelta por envidiables parajes naturales, como El Cañón o Las Callejuelas y en el que también se encuentra la atractiva ermita de San Antonio.

            Pero lo que hoy nos cita aquí, en este repertorio viajero por la provincia de cuenca, es la Laguna de Talayuelas, un espacio ciertamente interesante, un humedal natural ayudado por la acción humana al bloquear la salida de las aguas y que tiene alrededor abundante vegetación hidrófila. Se trata de una laguna de origen endorreico, importante por sus particularidades hidroquímicas y geomorfológicos, que sirve de asiento a una valiosa población vegetal y animal. Los geólogos valoran de manera destacada la presencia de materiales del triásico que aparecen en los alrededores de la laguna, al considerar que este afloramiento es uno de los más importantes de la provincia de Cuenca. Tiene poca profundidad, variable además en función de las circunstancias ambientales, ya que se alimenta con aguas subterráneas y de lluvia.

            La flora y la fauna del entorno se encuentra condicionada por la evolución del nivel de las aguas, variable de unos años a otros, aunque se ha constatado que tiene una gran facilidad de recuperación en cuanto se dan condiciones propicias. La vegetación sumergida se forma por praderas de carófitos en las que se encuentran, entre otros, ejemplares muy valiosos de nitella flexilis, chara fragilis y chara vulgaris; sobre ellas aparecen otras formaciones de plantas que presentan parte de sus sistema foliar sumergido y otra parte flotando en superficie (ranunculus peltatus, ranunculus trichophyllus, polygonum amphibium). La vegetación emergente en la ribera de la laguna está formada esencialmente por el junco de laguna (scirpus lacustris) a la que acompañan otras comunidades de menor importancia. Al norte de la laguna se encuentra un pinar sobre suelo arenoso al que se concede un gran valor florístico.

            Como se explica en el documento que sirvió de base para la declaración protectora, la laguna de Talayuelas actúa como una isla de diversidad biológica, de la que depende un gran número de especies animales, entre ellas aves que la utilizan para avituallamiento y nidificación, como ocurre, en este último caso, con el zempullín chico, el ánade real, el rascón común, la polla de agua y la focha común; utilizan el paraje para la invernada anual la garza real y el pato cuchara entre otras especies, sin olvidar el grupo de paseriformes que nidifican en los pastizales inmediatos. Por otro lado, la riqueza de la vegetación subacuática favorece la presencia de anfibios y reptiles, destacando la presencia del gallipato, cuya población no es muy abundante en la provincia pero que sí mantiene un nivel de importancia en esta laguna. Por lo que se refiere a la comunidad zooplanctónica, destaca la presencia del endemismo ibérico branchipus cortesi y de otras especies de distribución muy limitada, como el copépodo mixodiaptuous laciniatus atlantis, el rotífero rhinoglena frontales y el ostrácoco tonnacypris lutaria.

            Es, por decirlo con palabras asequibles que intentan reflejar el lenguaje oficial y científico, un pequeño enclave paradisiaco, un aporte de belleza y sensibilidad, que ha podido sobrevivir a los avatares de los tiempos y llegar hasta nosotros, para deleite de la humanidad sensible.

            Por todo ello la laguna de Talayuelas fue propuesta por el gobierno español como lugar de interés comunitario dentro del espacio Sierras de Talayuelas y Aliaguilla y declarada microrreserva natural por Decreto 17/2003, de 04-02-2003, de la Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha.

Cómo llegar

            Por la carretera N-330, entre Talayuelas y Casillas de Ranera. A la altura del kilómetro 223 , a la izquierda si se va desde Taleyuelas o a la derecha si el viajero viene de Valencia por Utiel y Casillas de Ranera, salen un par de sendas por las que se puede transitar sin problemas, hasta llegar a la laguna, aproximadamente a unos 600 metros de distancia.